Cualquier organización seria, de una conferencia o evento, dará fe del hecho de que la mayoría de las veces, lo más destacado y a la vez responsable del éxito, son el programa culinario y el entretenimiento.
Como todos somos humanos, después de un día agitado y de un trabajo duro y pesado, lo único que queremos hacer es desatar nuestros sentidos y sumergirnos en la tan esperada cena. Es precisamente por esto, por lo que la comida tiende a ser lo mejor a este lado del Mediterráneo. MiMalta ha explorado hasta el último recoveco de la isla en busca de lo más innovador y lujoso, para poder así ofrecer lo último en lo que a experiencias en cenas se refiere. Malta no ofrece resistencia al respecto, pero atención, lo que hemos traído quizás induzca a sus delegados a cancelar su billete de vuelta.
Imagínese un velero turco recogiendo al grupo directamente desde el embarcadero del hotel, para llevarlos a cenar a un escenario de cuento de hadas situado en el centro del célebre e impresionante puerto de Malta, rodeado de bastiones históricos, que con sus luces complementan el cielo iluminado por las estrellas y a la música melodiosa que acompaña su comida.
Y que me dice de una suntuosa cena de gala, a las afueras en un castillo del siglo XVI, fantasmas incluidos, seguida por la madre de las fiestas Beduinas ya entrada la noche. O contemplar el paisaje durante el trayecto a la ciudad medieval de Medina, viajando en genuinos coches antiguos, donde la cena de gala será servida en los bastiones de más de 3000 años de antigüedad. O si lo prefiere en el misterioso palacio Phantom, acompañada de música clásica en vivo.
Por último y para soltarse la melena, le impulsaremos hacia la puesta de sol en potentes lanchas motoras, dirección a la paradisíaca ‘Paradise Bay’. Donde disfrutará de una barbacoa a la luz de una fogata, seguida de discoteca y música en vivo. Incluso iluminaremos el mar para así disfrutar de un baño refrescante.
Y todavía hay más, un banquete de caballeros en Valetta o un viaje en barco de pesca hacia un exclusivo restaurante en una pintoresca bahía. La lista es tan ilimitada como su presupuesto y nuestra imaginación. En el caso de que lo que busque no este dentro de nuestro menú, no se preocupe, nos encargaremos de prepararlo a su gusto.